jueves, 17 de julio de 2014

IV

entro en un campo desolado
pero hay un sacerdote.
universo virginal, por eso a él le encanta. casi todo lo veo.
dinamito el río.
despierto:

La mayoría de la gente no se concentra plenamente en la lectura.
cómo hacerlo si un cuerpo luce desnudo y lunar
mientras querés leer unos versos y te besan el cuello y me pierdo.
tu textura es asi:

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|~|~|~|~|~!
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Tocán el timbre y es el plomero, le abro y me distraigo devuelta.
Arregla el caño, le pago. Se va.
retomo:
me dejo caer, letárgico
el sueño: fálico o vaginal.
 ( ... )

Entre abro los ojos y ella también. le comento mi idea :
- Hay que matar a tu padre. (Lord Heifmëiger)
Creo que no le convence. Cierro los ojos:
nos movemos como puntos sobre ningún plano. no hay superficies ni líneas ni curvas. un punto en el todo.
un punto en el silencio. no hay cuerpos ni olores.
de repente, todo: un bosque de arrallanes
indescriptible pero puedo decir: húmido.
el tiempo como un muro de repeticiones
(me repito
 me repito
 me, ...  etc.)
viene hacia mí. imparable, salvaje, con una textura analógica.
¿ella o el tiempo?
un grito y un susurro pueden ser lo mismo pero elige el susurro sórdido y acaricio su palabra que es fuego.

Olvido que en definitiva somos cuerpos transpirados. Propongo una ducha:
Le gusta mi idea.
En el baño:
está Rovert muerto en la bañadera.
lo movemos al patio, abrimos el agua caliente y ella me dice que se quema así que abro la fría y nos metemos.
Fue una noche complicada pero el agua: gracias.
otra vez, chau párpados como el concreto
y: - ¡oh, Klimt! (todo menos el beso): gracias.
salimos, nos secamos

PD: Rovert es un perro.